Una exjueza de la Corte Suprema de Filipinas que acusó al presidente chino Xi Jinping de crímenes de lesa humanidad ante la Corte Penal Internacional dijo que el martes pasó varias horas en el aeropuerto de Hong Kong porque las autoridades le negaron el ingreso.

Conchita Carpio-Morales dijo que las autoridades migratorias la pararon y la tuvieron en un cuarto del aeropuerto de Hong Kong durante unas cuatro horas y le ordenaron volar de regreso a Manila. La exjueza planeaba estar cinco días de vacaciones en Hong Kong con su esposo, hijo, nuera y dos nietos, a quienes se les aprobó el ingreso.

El aeropuerto de Hong Kong y funcionarios de inmigración le dijeron después que "hubo un error" y que podía continuar con su viaje, pero ella y su familia ya habían decidido regresar a casa debido al incidente, dijo.

“Nunca he pasado una humillación como esta", dijo Carpio-Morales a The Associated Press vía telefónica mientras esperaba por su vuelo de regreso a Manila. Ella ni su familia querían pasar por más inspecciones, dijo.

Un funcionario de inmigración de Hong Kong quien habló bajo condición de anonimato para poder hablar sobre el caso dijo que Carpio-Morales fue admitida para ingresar a Hong Kong.

De regreso en Manila con su familia, Carpio-Morales dijo el martes a la prensa que preguntó varias veces a las autoridades del aeropuerto de Hong Kong por qué le negaban el ingreso pero solo le dijeron que era por "razones migratorias" no específicas.

Carpio-Morales, de 77 años, es una respetada exjueza de la Corte Suprema y jefa de la agencia especial anticorrupción Ombudsman. Se retiró del servicio público el año pasado. En marzo, ella y el excanciller Albert del Rosario presentaron una queja contra Xi y otros funcionarios chinos por las firmes medidas de Beijing sobre el disputado Mar del Sur de China, que según ellos privó a miles de pescadores de su sustento y destruyó el medio ambiente.