En su primer acto de campaña como precandidato del kirchnerismo a la presidencia de Argentina, Alberto Fernández se comprometió el lunes a saldar la abultada deuda contraída con el Fondo Monetario Internacional (FMI) en caso de llegar al poder, aunque advirtió que primero deberá reactivar la economía del país sudamericano.

“Nuestro espíritu es cumplir, pero le debemos hacer entender a todos que Argentina necesita dólares para cumplir y no lo va lograr si no pone en pie su economía”, dijo Fernández durante una charla que brindó en una universidad de la provincia de Santa Cruz.

Fernández fue ungido como precandidato para las elecciones generales de octubre por la expresidenta Cristina Kirchner (2007-2015), su antigua jefa política y actual líder de la oposición, quien además lo acompañará como vice en la fórmula de ese espacio de centroizquierda.

El exjefe de gabinete de ministros del fallecido expresidente Néstor Kirchner (2003-2007) y que ocupó el mismo puesto bajo la gestión de su sucesora hasta 2008, se refirió a uno de los mayores interrogantes que rodean su postulación: ¿en caso de ganar, cumplirá o no con los compromisos externos asumidos por el actual mandatario conservador Mauricio Macri?

La deuda mayor fue contraída con el FMI, que en 2018 desembolsó un préstamo récord de 56.000 millones de dólares en medio de una crisis cambiaria que devaluó en más de 50% al peso argentino.

“Vamos a tener que ingeniarnos porque el país asumió un compromiso que tendrá que cumplir”, insistió Fernández. “Los dólares se consiguen produciendo y exportando, no hay otro modo”.

Su primera presentación tuvo lugar en la provincia natal de Néstor Kirchner, quien falleció en 2010, y fue escoltado por la hermana del exmandatario y actual gobernadora, Alicia Kirchner.

La elección de Fernández como precandidato kirchnerista a la presidencia, anunciada el sábado través de un video con la voz de Cristina Kirchner y difundido por sus redes sociales, sacudió el tablero político de Argentina dado que todo hacía suponer que sería ella la candidata, respaldada por encuestas que la perfilaban como la opositora con mayor intención de voto.

Se especula que razones personales --su hija Florencia se encuentra en Cuba bajo tratamiento médico por una linfedema-- y las investigaciones que enfrenta por supuesta corrupción --el martes enfrentará el primer juicio oral en su contra por irregularidades en la obra pública-- habrían pesado en la decisión.

Fernández insistió que Kirchner dio un paso al costado para lograr un consenso con otros espacios políticos que ponen reparos a su figura, en especial el peronismo no kirchnerista.

“Ella se da cuenta que Argentina es otra, que el mundo es otro y tenemos otros desafíos”, recalcó el precandidato. “Hay que convocar a todos. Construyamos juntos. Es un futuro con Alberto, con Cristina, con todos”.