Cinco líderes independentistas catalanes que están encarcelados a la espera de juicio por un intento de secesión en 2017 y que resultaron elegidos como parlamentarios en las elecciones en España el mes pasado recogieron el lunes sus credenciales oficiales acompañados de escolta policial.

El Tribunal Supremo autorizó a los cinco reos recoger sus acreditaciones y asistir a la sesión inaugural del nuevo Parlamento el martes.

Sin embargo, no les permitió participar en ninguna reunión ni hablar con la prensa durante su visita al Congreso en Madrid.

El vicepresidente regional de Cataluña, Oriol Junqueras, y otros tres independentistas conocidos obtuvieron escaños en el Congreso de los Diputados, mientras que Raül Romeva logró un puesto en el Senado.

La policía los trasladó de la prisión a los edificios parlamentarios. Todos iban vestidos con traje y hablaron con colegas legisladores sin presencia visible de escoltas policiales uniformados, como se vio en las imágenes televisadas.

Junqueras publicó un video corto en Twitter en donde decía “todos estamos bien porque estamos con amigos” y pidió el apoyo para su partido en las elecciones municipales y europeas del domingo.

Junqueras se postula para un escaño en el Parlamento Europeo. Agregó que renunciará a su escaño en el Parlamento español si obtiene uno en el europeo.

Los cinco, junto con otros cuatro acusados, están encarcelados a la espera de juicio. Afrontan varios años de prisión y la prohibición de tener un puesto público si son condenados por rebelión u otros delitos. Algunos otros, incluido el expresidente catalán Carles Puigdemont, huyeron de España.

El intento de secesión de Cataluña de hace dos años hundió a España en su peor crisis política en décadas. Los 7,5 millones de habitantes de la región nororiental están divididos sobre el tema, según las encuestas de opinión.