El vicecanciller de Austria, Heinz-Christian Strache, anunció el sábado que renunció luego de que dos periódicos alemanes publicaron un video en el que él supuestamente ofrecía lucrativos contratos gubernamentales a una posible donante rusa.

En un comunicado leído ante reporteros, Strache dijo que fue víctima de una trampa ilegal para su “asesinato político”, pero admitió que su comportamiento en la grabación fue "estúpido, algo irresponsable y un error".

El escándalo generó dudas sobre el futuro de la coalición de gobierno entre la formación antiinmigración de Strache, el Partido de la Libertad, y el Partido Popular de centroderecha del canciller, Sebastian Kurz.

Los escenarios políticos incluyen reemplazar a Strache en el gabinete con otro miembro del partido o poner fin a la coalición para nuevas elecciones. Hasta ahora Kurz no ha hablado públicamente.

El periódico Sueddeutsche Zeitung y el semanario Der Spiegel publicaron el viernes extractos de un video con cámara oculta en el que Strache parece ofrecer contratos gubernamentales a una mujer rusa supuestamente interesada en invertir grandes cantidades de dinero en Austria.

En el video, cuya fuente los periódicos se negaron a revelar, se oye a Strache y a su compañero de partido Johann Gudenus diciéndole a la mujer no identificada que podría contar con lucrativos contratos de construcción si compra un periódico austriaco y apoya al Partido Liberal. Sueddeutsche Zeitung y Der Spiegel dijeron que el material fue autentificado por un experto en video forense. No pudo ser verificado de inmediato de forma independiente por The Associated Press.

Según los dos periódicos, el video duró unas seis horas de conversación en una villa en la isla española de Ibiza entre los políticos austriacos y la mujer, que afirmaba ser la sobrina de un destacado empresario ruso. Además de analizar posibles inversiones en Austria, incluida la compra del influyente periódico sensacionalista Kronen Zeitung, Strache también parece proponer formas de canalizar dinero a su partido a través de una fundación sin vínculos para eludir las normas austriacas sobre donaciones políticas.

Strache dijo que ya no tenía contacto con la mujer y que no hubo contribuciones.