La titular de la comisión de derechos humanos de la legislatura del estado de Río de Janeiro culpó el miércoles al gobernador Wilson Witzel por un incremento en el número de homicidios a manos de la policía, los cuales sumaron 434 en los primeros tres meses del año.

La legisladora Renata Souza envió una carta al relator de la ONU sobre ejecuciones extrajudiciales en la que dijo que Witzel hizo declaraciones en las que “legitimó” la violencia perpetrada por las fuerzas policiales en las favelas y suburbios del estado.

Souza criticó la promesa de campaña de Witzel sobre usar helicópteros como una plataforma para los francotiradores, que podrían tener como objetivo a cualquier persona que porte un arma.

“El problema más grande de Río es que no hay una política de seguridad pública”, dijo Souza en un comunicado aparte. “Lo que tenemos es un gobernador que piensa que es un justiciero y dice que el único protocolo de seguridad aplicable en su gobierno es apuntar y disparar en la cabeza”.

La carta se produjo pocos días después de que Witzel publicó un video donde aparece volando en un helicóptero acompañado por agentes de la policía que apuntan sus fusiles contra las zonas residenciales que están debajo de ellos.

Souza y otros detractores dijeron que balear a sospechosos desde helicópteros es ilegal y sólo puede justificarse en casos muy específicos, como cuando hay víctimas secuestradas.

Witzel defendió su estrategia de seguridad el miércoles en un evento al que asistió el presidente Jair Bolsonaro.

Para enfrentar “la absoluta degradación e inaceptable violencia” en el estado, no hay otra opción que usar “la máxima fuerza en la lucha contra el crimen organizado”, dijo el gobernador.

En la carta dirigida a la ONU, Souza mencionó casos recientes en los que la policía y las fuerzas armadas están acusadas de abusos a los derechos humanos, como en el homicidio de un músico cuyo auto fue baleado 80 veces mientras se dirigía a una fiesta con su familia. Las autoridades investigan el caso y dijeron que los soldados confundieron el vehículo con el de unos criminales.