Nuevo México: Niegan fianza a líder de grupo armado

El líder de un grupo armado que detenía a familias de solicitantes de asilo cerca de la frontera entre Estados Unidos y México permanecerá encarcelado a la espera de su juicio por cargos de armas...

El líder de un grupo armado que detenía a familias de solicitantes de asilo cerca de la frontera entre Estados Unidos y México permanecerá encarcelado a la espera de su juicio por cargos de armas, ordenó un juez federal el lunes.

Larry Mitchell Hopkins se declaró inocente de ser un delincuente en posesión de armas de fuego y municiones durante una audiencia de detención que, horas antes, tuvo que ser demorada debido a que el tribunal federal en Albuquerque fue evacuado súbitamente. El Servicio Federal de Alguaciles señaló posteriormente que no podía dar información al respecto. La corte se reabrió poco después del mediodía.

Hopkings, de 69 años, compareció en un traje de prisión gris y esposado por la cintura, las muñecas y los tobillos. Caminó despacio por el tribunal y un agente le ayudó a bajar un escalón y lo escoltó fuera de la sala en la que había estado esperando para comparecer ante el juez.

Una vez reabierta la corte, un fiscal federal argumentó que Hopkins representaba riesgo de fuga y peligro público en caso de ser liberado. Hizo mención del historial de condenas graves que tiene, que data de varias décadas, usos de alias, y su papel protagónico en el grupo fronterizo “fuertemente armado” Patriotas Unidos Constitucionales.

“Era el comandante de esta milicia que estaba fuertemente armada, y eso deja ver aún más que él es un peligro para la comunidad”, dijo George Kraehe, fiscal federal.

Hopkins fue arrestado el 20 de abril después de que surgieran videos en los que se ve a su grupo de milicianos portando armas y deteniendo a inmigrantes, lo que generó una enorme indignación. Los cargos en su contra provienen de 2017, cuando las autoridades señalan que un agente del FBI fue invitado a la residencia de Hopkins en el norte de Nuevo México.

Hopkins le mostró al agente al menos nueve armas y municiones, diciéndole que pertenecían a su novia, antes de referirse a una de las armas como suya, según la denuncia. El sospechoso también sabía cuáles estaban cargadas, dijo Kraehe al tribunal.

En una entrevista, la pareja de Hopkins, Fay Murphy, dijo que él llevaba cerca de dos meses en la frontera antes de ser arrestado. Dijo que él le contó en una llamada telefónica que un agente del FBI se le acercó en el desierto, cerca de la frontera.

Hopkins se alistaba a preparar hamburguesas cuando, en lugar de eso, el agente se ofreció a llevarlo a un restaurante de Sunland Park, donde fue detenido por las autoridades federales, relató Murphy.

“No tiene sentido”, señaló ella. “No es una amenaza”.

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El periodista de The Associated Press Morgan Lee contribuyó con este despacho desde Santa Fe.