Juez chileno condena a policías por secuestro de mujeres

Un juez de Chile condenó a nueve policías retirados por secuestrar y violar a dos mujeres socialistas meses después del golpe militar de Augusto Pinochet (1973-1990). Las víctimas fueron recluidas a...

Un juez de Chile condenó a nueve policías retirados por secuestrar y violar a dos mujeres socialistas meses después del golpe militar de Augusto Pinochet (1973-1990). Las víctimas fueron recluidas a metros del bombardeado palacio de gobierno de La Moneda, donde se suicidó el presidente Salvador Allende para evitar caer en manos de los sublevados.

El magistrado Mario Carroza sentenció al mayor de policía Manuel Muñoz Gamboa a cinco años de cárcel por “secuestro agravado de connotación sexual al haberse cometido con motivo u ocasión del secuestro y violación” de las dos mujeres, atrapadas en diversos lugares a comienzos y fines de junio de 1974, informó el Poder Judicial.

Muñoz cumple otras condenas por violaciones a los derechos humanos en dictadura en un penal especial para criminales de lesa humanidad.

Otros siete exsargentos de la policía fueron condenados a tres años de presidio que podrán cumplir en libertad vigilada por su complicidad en el delito y un noveno a 541 días en libertad por ser cómplice.

La sentencia puede ser apelada ante la Corte de Apelaciones y luego en la Corte Suprema.

Carroza estableció después del golpe militar de 1973 un grupo de policías pertenecientes al servicio de inteligencia de Carabineros (la policía uniformada), “al margen de sus labores institucionales”, se organizó para reprimir, interrogar y torturar a simpatizantes y militantes de partidos de izquierda y que uno de los cuarteles clandestinos que utilizaban era “El Hoyo”, como bautizaron a los subterráneos ubicados bajo una plazoleta, a unos pocos metros del palacio de gobierno.

Las mujeres fueron liberadas luego de varios días detenidas.

Las víctimas directas de la dictadura de Pinochet, según cifras oficiales, son unas 40.000 personas, de las cuales 3.065 fueron asesinadas, y el resto sufrieron la prisión y/o torturas. Actualmente más de un centenar y medio de exuniformados están presos por sus crímenes y centenares más están siendo procesados. Más de un millar de opositores permanecen como desaparecidos.