Los combates en la capital de Libia han llegado a un centro de detención donde hay cientos de migrantes y refugiados, indicó el martes Naciones Unidas.

“Actores armados” ingresaron al centro de detención de Qase Ben Ghashir, donde hay 890 personas retenidas, según dijo Stephane Dujarric, portavoz del secretario general de la ONU, citando reportes recibidos por la agencia humanitaria de la ONU. El centro se encuentra 20 kilómetros (12,5 millas) al sur del centro de Trípoli.

Unos 3.600 refugiados y migrantes están retenidos en instalaciones cerca de las líneas de frente, en los combates entre el autodenominado Ejército Nacional Libio y otras milicias fuertemente armadas. Cinco campos de detención están en zonas ya sumidas en la violencia y otros seis están muy cerca de las zonas de combate.

“La situación en estos centros de combate es cada vez más desesperada, con reportes de guardias que abandonan sus puestos y dejan a la gente atrapada dentro”, dijo Dujarric, añadiendo que un centro llevaba días sin agua potable.

Después del alzamiento en el que Moamar Gadafi fue depuesto y asesinado en 2011, Libia se convirtió en un país clave en las rutas de migrantes y refugiados africanos que huían a Europa. Miles de personas han sido detenidas por grupos armados y contrabandistas.

Los combates actuales en el país enfrenten al ENL, liberado por el comandante de campo Khalifa Hifter, contra milicias rivales aliadas con el débil gobierno al que respalda Naciones Unidas. Los combates han dejado por ahora más de 270 muertos, incluidos civiles, y casi 1.300 heridos, según la Organización Mundial de la Salud. Más de 30.000 personas han sido desplazadas.