El estado de Alabama programó la ejecución con inyección letal de un reo convicto por la muerte de dos niñas y otras dos personas en 1997.

La Corte Suprema de Alabama fijó la ejecución de Michael Brandon Samra para el 16 de mayo.

Samra fue hallado culpable de ayudar a su amigo Mark Duke a matar al padre de éste, Randy Duke, la novia de su padre, Debra Hunt, y las hijas de Hunt, de seis y siete años.

Mark Duke mató a su padre, Hunt y una de las niñas, mientras que Samra mató a la otra cortándole el cuello, según las autoridades.

Los fiscales dijeron que la masacre ocurrió luego de que Duke se enojó porque su progenitor no le dejó usar su camioneta.

Duke y Samra fueron sentenciados a la pena capital. La sentencia de Duke fue revertida porque él tenía 16 años al momento de los crímenes. Samra tenía 19 años entonces.