El Congreso Mundial Judío expresó el lunes su “repugnancia e indignación” tras los reportes de que un muñeco modelado como un estereotipo de judío fue ahorcado y quemado en una localidad del sureste de Polonia como parte de un ritual de Semana Santa.

“Los judíos están profundamente consternados por esta horrorosa recuperación de antisemitismo medieval que llevó a violencia y sufrimiento inimaginables”, dijo en un comunicado Robert Singer, director general del grupo con sede en Nueva York.

Vecinos de Pruchnik, incluidos niños, golpearon y quemaron el muñeco el Viernes Santo. La figura representaba a Judas, el discípulo que según el Nuevo Testamento traicionó a Jesucristo.

También en Polonia hubo expresiones de rechazo por la recuperación del ritual antisemita. Algunas personas compartieron en medios sociales fotografías que mostraban celebraciones de ese mismo ritual antes de la II Guerra Mundial.