Corea del Norte hizo una crítica relativamente moderada del asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, John Bolton, por pedirle a Pyongyang que muestre más pruebas de su compromiso con el desarme antes de una posible tercera cumbre entre el presidente de Estados Unidos Donald Trump y su colega norcoreano Kim Jong Un.

La crítica de Corea del Norte parece ser una continuación de su frustración por el estancamiento de las negociaciones nucleares con Estados Unidos.

A principios de semana, Corea del Norte probó una nueva arma y exigió que el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, sea retirado de las negociaciones nucleares. Sin embargo, el país sigue evitando dirigir una retórica dura contra Estados Unidos y criticar directamente a Trump en un aparente esfuerzo por mantener viva la diplomacia.

La vicecanciller norcoreana, Choe Son Hui, citada el sábado por la prensa estatal, criticó a Bolton por decirle recientemente a Bloomberg News que Estados Unidos necesitaría más evidencia del compromiso de Kim con el desarme antes de una tercera cumbre entre ambos.

Choe describió los comentarios de Bolton como "sin encanto" y "de poca visión". Dijo que Estados Unidos no tiene nada que ganar con tales comentarios, pero no llegó a pedirle a Washington que retirara a Bolton de las conversaciones nucleares.

Sus críticas fueron mucho menos duras que la usual retórica norcoreana contra Estados Unidos y Corea del Sur. En 2003, por ejemplo, los medios de comunicación norcoreanos calificaron al propio Bolton de ser "escoria humana", después de que describiera al entonces líder norcoreano Kim Jong Il, el difunto padre de Kim Jong Un, como un "dictador tiránico".

Kim y Trump tuvieron dos cumbres: la primera en Singapur en junio pasado y la segunda en Vietnam, en febrero. La segunda cumbre se derrumbó debido a las disputas sobre las sanciones impuestas por Estados Unidos contra Corea del Norte. Kim visitará Rusia para una cumbre con el presidente ruso Vladimir Putin a finales de este mes.