Con rostro de dolor y también de resignación, amarrado de la cruz de madera, Martín Villanueva representó la noche del Viernes Santo el calvario de Jesús como final del Viacrucis en la punta del cerro Ñemby, en la periferia sur de la capital paraguaya.

"No puedo explicar en palabras mi sentimiento al interpretar a Jesucristo horas antes de su muerte, porque comprendo su padecimiento por los castigos que recibió", dijo Villanueva en entrevista con The Associated Press.

Mientras una multitud rezaba y los cantantes de obras musicales conocidas como lamentaciones rompían el silencio de la noche, Villanueva cargaba la cruz en una obra teatral que lo presentó totalmente ensangrentado con maquillaje.

"Tengo 33 años, soltero y no soy actor, pero interpreto a Jesús luego que una amiga de la parroquia Ñemby el año pasado me dijo que, en su opinión, tenía condiciones físicas para el Viacrucis. Además, tengo barba crecida natural", añadió.

Miles de feligreses con sus antorchas caminaron e iluminaron los senderos del cerro convertido desde 2018 en parque municipal del pueblo Ñemby.

La municipalidad local obtuvo el título de propiedad por orden judicial tras unos 30 años de litigio con una minera privada.

Paraguay posee una población de 7,2 millones de personas, en su mayoría católicas, cuyo fervor se revitalizó en julio de 2015 con la visita de tres días del papa Francisco. En 1988 llegó en gira pastoral el entonces papa Juan Pablo II.