El ejército de Israel demolió el viernes la casa de la familia de un palestino acusado de asesinar a una mujer israelí de 19 años.

Las fuerzas israelíes usaron una buldócer para destruir dos apartamentos pertenecientes al padre de Arafat Erfayieh, en la ciudad cisjordana de Hebron.

Erfaiyeh fue arrestado y acusado en febrero de del asesinato de Ori Ansbacher, cuyo cadáver fue hallado en un bosque en Cisjordania cerca de Jerusalén.

Su brutal asesinato atrajo amplia cobertura de prensa en Israel y llamados de venganza de colonos judíos extremistas. La agencia de seguridad Shin Bet determinó que el acto tuvo una motivación política.

Israel demuele a menudo las viviendas de palestinos acusados ataques y sus familias, diciendo que eso sirve para desalentar ataques futuros. Grupos de derechos humanos han condenado desde hace tiempo esa práctica como una forma de castigo colectivo prohibida por las leyes internacionales.