Ecuador defendió el miércoles la activación de la Carta Democrática Interamericana como un instrumento legítimo para restaurar el orden democrático, y mencionó los casos de Nicaragua y Venezuela.

“En este marco se inscribe la posición que Ecuador observa para Venezuela, Nicaragua o cualquier país en el que se viole o se conculquen los derechos humanos”, dijo el mandatario Lenín Moreno durante un discurso en la sede de la Organización de Estados Americanos.

La Carta “no debe ser interpretada como una condena a determinado régimen ni mucho menos como injerencista”, dijo Moreno refiriéndose al instrumento que los gobiernos del continente adoptaron en 2001 para defender la democracia y los derechos humanos.

La Organización de Estados Americanos activó en enero la Carta contra Nicaragua para analizar la crisis institucional que atraviesa esa nación y cuyas protestas callejeras dejaron más de 300 muertos.

La Carta estipula un proceso que podría terminar en la eventual suspensión de un país específico, tal como le ocurrió a Honduras tras el derrocamiento del presidente Manuel Zelaya en 2009.

En el caso venezolano, la OEA no ha activado la Carta pero desconoció también en enero la legitimidad del segundo sexenio consecutivo del presidente Nicolás Maduro por considerar fraudulenta su reelección de mayo.

Nicaragua y Venezuela han coincidido en denunciar como injerencistas a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, órgano adscrito a la OEA, la cual ha denunciado violaciones que considera severas en ambas naciones.

La organización admitió la semana pasada como representante venezolano a Gustavo Tarre, designado por el líder opositor Juan Guaidó, reconocido como presidente legítimo por 50 países.

Tarre presenció el discurso de Moreno, en lo que fue la primera ocasión que ocupó el escaño correspondiente a Venezuela. Ningún embajador ejerció el derecho de palabra durante la sesión.

Después de la sesión Tarre dijo a periodistas que su país se ha atrasado en el pago de su cuota como miembro de la OEA y acumula una deuda cercana a los 12 millones de dólares.

Tarre expresó la intención de lograr un plan de pago con el organismo tan pronto “cese la usurpación” de Maduro en la presidencia del país.

Moreno, el primer jefe de estado ecuatoriano en visitar la OEA en 17 años, pronunció el discurso durante el último día de su visita de cinco días a la capital estadounidense.

Durante su intervención no hizo referencia a su decisión adoptada la semana pasada de revocar el asilo concedido por su país al fundador de WikiLeaks Julian Assange, quien permanecía desde 2012 oculto en la embajada ecuatoriana en Londres para evadir arresto por un caso de violación en Suecia.

En una entrevista publicada el miércoles en la página web de la BBC, Moreno calificó a Assange como un “terrorista informático”.

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Luis Alonso Lugo está en Twitter: http://www.twitter.com/luisalonsolugo