Un soldado turco murió en un ataque con morteros el domingo en el norte de Siria, informó el Ministerio de Defensa de Turquía.

El ataque cerca del poblado de Afrin fue obra de “terroristas” y las fuerzas turcas respondieron con artillería, dijo el ministerio.

Añadió que otro soldado turco resultó herido en el incidente.

El Observatorio Sirio para los Derechos Humanos, un grupo que monitorea la guerra desde Gran Bretaña, dijo que Turquía cañoneó por lo menos tres aldeas al norte de Afrin, causando daños materiales.

Turquía y sus aliados tomaron control de Afrin el año pasado, expulsando a milicias kurdas que Ankara considera terroristas. La medida desató una ola de ataques contra la presencia militar turca en la zona kurda.

El Observatorio dijo que por lo menos 140 proyectiles turcos alcanzaron las aldeas. La zona al norte de Afrin es controlada por el gobierno sirio, pero las milicias kurdas tienen algo de presencia allí.