El Salvador: acusan a expresidente Funes de evasión fiscal

El Ministerio Público de El Salvador presentó el miércoles una acusación formal en contra del expresidente Mauricio Funes por supuesta evasión fiscal durante 2014 y pidió se emita una nueva orden de...

El Ministerio Público de El Salvador presentó el miércoles una acusación formal en contra del expresidente Mauricio Funes por supuesta evasión fiscal durante 2014 y pidió se emita una nueva orden de captura en su contra.

Según el requerimiento presentado por la Fiscalía General ante un juzgado de San Salvador, el exmandatario no declaró 271.857,49 dólares del Impuesto Sobre la Renta y evadió 85.157,25 dólares en concepto de impuestos.

“El delito se cometió mediante la presentación de una declaración con información falsa, porque no se declararon la totalidad de las rentas gravadas obtenidas”, señaló el requerimiento fiscal.

Según el Código Penal salvadoreño, la evasión fiscal tiene una pena que va de seis a ochos de prisión, por lo que la fiscalía solicitó al juzgado la detención formal con detención provisional.

Como parte de la investigación, la fiscalía señaló que Funes emitió varios cheques provenientes de una cuenta bancaria a su nombre sin justificar la procedencia de los fondos de la misma.

Desde su cuenta de Twitter, el exmandatario dijo: “La FGR vuelve a imputarme un patrimonio no justificado y rentas no declaradas que los peritos financieros nombrados en el juicio civil desvirtuaron. Ahora corre y busca una instancia penal para acusarme de evasión fiscal. La idea es acusarme de lo que sea para meterme preso”.

Explicó que las cuentas a las que se refiere la fiscalía fueron abiertas antes de ser electo y se utilizaron para depositar parte del dinero usado durante la campaña electoral. “Una vez terminé mi mandato volvía usarlas y en ellas deposité mi salario como consultor y el dinero de la venta de mi casa comprada en 1989”.

Recientemente la Corte Suprema de Justicia de El Salvador aprobó la solicitud de extradición del expresidente, su pareja --Ada Mitchell Guzmán -- y sus hijos Diego Roberto Funes Cañas y Carlos Mauricio Funes Velasco. Funes, su pareja, y dos de sus hijos se encuentran en Nicaragua, donde en septiembre de 2016 recibieron asilo político del gobierno del presidente Daniel Ortega mientras se desarrollaba un juicio civil por enriquecimiento ilícito y cuando aún no se había emitido orden de captura en su contra.

En noviembre de 2017, cuando Funes ya estaba asilado en Nicaragua, un tribunal condenó al exmandatario en un juicio civil por enriquecimiento ilícito, le ordenó devolver al Estado 409.145 dólares y lo inhabilitó para ocupar cargos públicos por diez años. En la misma resolución condenó a su hijo Carlos Mauricio Funes Velasco por el mismo delito.

Funes también es requerido por la justicia salvadoreña para ser procesado por lavado de dinero, peculado, agrupaciones ilícitas y cohecho por su supuesta participación en los arreglos que hizo su gobierno para pagarle 108,5 millones de dólares una empresa para la construcción de una presa hidroeléctrica. También está siendo procesado por divulgar un documento llamado Reporte de Operaciones Sospechosas (ROS), en el cual se revela el desvío de diez millones de dólares que el gobierno de Taiwán entregó al fallecido exmandatario Francisco Flores para ayudar a las víctimas de los terremotos de 2001.

Por esos procesos, los tribunales salvadoreños emitieron una alerta roja de búsqueda y detención contra el expresidente salvadoreño, pero la Interpol la ha negado en dos ocasiones.

Funes, de 60 años, y que llegó al poder postulado por el exguerrillero Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN), es el tercer expresidente salvadoreño procesado por el supuesto desvío de fondos públicos.