La Iglesia católica de Bolivia anunció el martes la creación de una comisión interna para investigar y prevenir los abusos sexuales tras una denuncia que compromete a un sacerdote en el sur del país.

“Las denuncias sobre abusos sexuales por miembros del clero nos inquietan y avergüenzan a todos”, dijo en rueda de prensa Monseñor Aurelio Pesoa, secretario general de la Conferencia Episcopal de Bolivia.

Pesoa se refirió a la reciente detención preventiva de un cura boliviano de 45 años acusado de manosear a colegialas de 14 y 16 años mientras confesaban.

“Él párroco ya fue suspendido y esperamos que diferentes actores de la justicia actúen con transparencia, equidad y celeridad permitiendo que se sancione a quien corresponda”, agregó.

La fiscal Roxana Choque informó la semana pasada que el sacerdote fue aprehendido para garantizar la investigación y evitar una posible fuga. El párroco fue inicialmente imputado por abuso deshonesto contra colegialas que se preparaban para recibir la primera comunión en una iglesia de Puna, unos 420 kilómetros al sur de La Paz.

En lo que va del año se registraron cuatro denuncias que están siendo investigadas mientras que en pasados años hubo otras cuatro denuncias de violación cometidas por clérigos de las cuales dos llegaron a la sentencia. Las otras dos no siguieron adelante tras el suicidio del cura sospechado y la fuga del otro sacerdote acusado.

Pesoa explicó que se prevé que en abril comience a funcionar la Comisión Nacional Interdisciplinaria para que toda persona que sea víctima de cualquier tipo de abuso pueda acudir a esa instancia. La comisión también elaborará un código de conducta.