Estados Unidos bloqueó el martes una reunión del organismo de disputas de la Organización Mundial de Comercio y le impidió actuar sobre la negativa del gobierno de Donald Trump a reconocer el gobierno del presidente Nicolás Maduro en Venezuela.

La delegación de Washington se negó a aprobar la agenda del Organismo de Resolución de Disputas, que debía discutir una gestión venezolana para levantar las sanciones y medidas contra el gobierno y colaboradores cercanos a Maduro.

La aprobación de la agenda del Organismo de Resolución de Disputas requiere consenso y generalmente es una formalidad. El inusual aplazamiento constituye una nueva táctica de Washington para elevar la presión contra el gobierno de Maduro.

Estados Unidos y decenas de países, principalmente europeos y latinoamericanos, han reconocido al líder opositor Juan Guaidó como presidente interino.

“Puesto que el régimen de Maduro no es el gobierno legítimo de Venezuela, los representantes de Maduro no son representantes legítimos de un Miembro de OMC”, dijo un comunicado enviado por correo electrónico desde la misión de Estados Unidos en Ginebra. “Por lo tanto, ni el punto de la agenda ni el pedido del panel pueden plantearse legítimamente ante el ORD”.

Las medidas de Estados Unidos provocaron demoras en el tratamiento de otras disputas, tales como medidas antidumping sobre importaciones de acero de Rusia y aranceles sobre acondicionadores de aire de Tailandia.

Estados Unidos ya ha utilizado el requisito de consenso del organismo con sede en Ginebra para favorecer sus intereses: Washington, bajo Trump y su predecesor Barack Obama, ha impedido nombramientos para llenar vacantes en el Organismo de Apelación, una suerte de tribunal de apelaciones que continúa los casos iniciados por el ORD.