Combatientes sirios respaldados por Estados Unidos que expulsaron al grupo Estado Islámico de su último reducto pidieron el lunes que un tribunal internacional procese a cientos de extranjeros capturados en la campaña de casi cinco años en contra de los extremistas.

La cúpula afiliada a la milicia kurda Fuerzas Democráticas Sirias dijo que se necesita este tribunal "para que la justicia tome su curso", especialmente después de que algunos países han rehusado repatriar a ciudadanos suyos detenidos. Las FDS han capturado más de 1.000 combatientes extranjeros, incluyendo varios de países occidentales.

"No tenemos otras opciones", dijo Abdulkerim Umer, funcionario de asuntos extranjeros de la milicia. "Nadie quería hacerse responsable (por la repatriación de sus connacionales). No podemos llevar esta carga solos".

Gobiernos occidentales mayormente se han rehusado recibir a detenidos de sus países por temor a que sus cortes civiles no podrán hallarlos culpables y porque los ven como una amenaza a su seguridad. El problema ha cobrado urgencia desde que el presidente Donald Trump anunció que quería reducir la presencia militar estadounidense en Siria, donde las fuerzas estadounidenses combaten al lado de las FDS.

Umer dijo que los combatientes extranjeros deberían ser enjuiciados donde se cometieron los crímenes y donde fueron detenidos.

"La comunidad internacional ha evadido su responsabilidad, así que pedimos que ellos nos ayuden a establecer el tribunal aquí", dijo.

Las FDS han estado combatiendo al EI desde el 2014 y han recuperado grandes áreas en el norte y oriente de Siria. Su cúpula no es reconocida a nivel internacional ni por el gobierno sirio, que ha prometido unir a todo el territorio nacional bajo su control.

La cúpula dirigida por kurdos ha pedido al gobierno que le otorgue autonomía bajo una nueva constitución, algo que Damasco ha rechazado categóricamente. Umer dijo que el tema de los detenidos extranjeros, por lo tanto, es un "caso excepcional" que requiere un tribunal internacional.