El presidente de Brasil afirmó el sábado que está “abierto al diálogo” para debatir la ambiciosa reforma de pensiones que se ha convertido en el pilar de la agenda de su gobierno.

Jair Bolsonaro hizo el comentario durante una visita oficial a Chile después de que Rodrigo Maia, presidente de la Cámara de Diputados de Brasil, amenazara con dejar de presionar a favor de la propuesta.

Maia dijo que Bolsonaro carece de convicción cuando se trata de defender la reforma y que necesita pasar más tiempo con legisladores y líderes del partido.

La reforma busca aumentar la edad de retiro a 65 años para los hombres y 62 años para las mujeres.

Aprobar cualquier cambio al sistema es una tarea complicada que requiere la mayoría absoluta en ambas cámaras del Congreso brasileño.