Un tribunal de Caracas condenó el jueves a cinco años de prisión por corrupción a la jueza venezolana María Lourdes Afiuni, que desde hace casi seis años estaba bajo libertad condicional luego de ser detenida en 2009 por ordenar la excarcelación de un exbanquero que luego huyó del país.

La condena de Afiuni fue confirmada por el abogado José Amalio Graterol, miembro del equipo defensor de la jueza, quien dijo a The Associated Press que el cumplimiento de la sentencia dependerá de lo que decida un tribunal de ejecución.

La abogada Sandy Guevara, también miembro del equipo de defensa de Afiuni, indicó a la AP que la jueza “va a seguir en libertad” debido a que las leyes venezolanas prevén que en el caso de condenas de pocos años no se cumplen en prisión. En la condena de Afiuni serán descontados los tres años y medio que estuvo detenida, precisó Guevara.

Al rechazar la sentencia, Graterol indicó que ni el tribunal ni la Fiscalía General presentaron ninguna prueba de corrupción que comprometiera a la jueza, y sostuvo que con la decisión se instauró en Venezuela "un nuevo tipo penal, que es la corrupción espiritual, una corrupción donde no hubo dinero ni promesa de dinero". Agregó que el tribunal absolvió a Afiuni de los delitos de favorecimiento para la evasión y abuso de autoridad.

La defensa de la jueza presentará en los próximos días una apelación de la sentencia.

Las autoridades judiciales no han emitido hasta el momento comentarios sobre el caso.

Afiuni fue detenida el 10 de diciembre de 2009 por ordenar la libertad provisional del exbanquero Eligio Cedeño, que estuvo encarcelado por casi tres años a la espera de un juicio por un caso de entrega irregular de dólares a una empresa de computación. Horas después de la sentencia, Cedeño huyó del país.

El caso de la jueza alcanzó notoriedad luego que el fallecido presidente Hugo Chávez declarara por televisión que había hablado de la decisión de Afiuni con la presidenta del Tribunal Supremo de Justicia de ese entonces, y que era un caso de corrupción. "Habrá que meterle pena máxima a esta jueza, y a los que hagan eso. ¡30 años de prisión!", manifestó.

En junio de 2013 un tribunal capitalino aprobó una medida de libertad condicional para Afiuni para que pudiera atenderse problemas de salud que padecía, pero le prohibió salir del país, declarar a la prensa, y difundir mensajes en las redes sociales. Asimismo, la jueza está obligada a presentarse cada dos meses en tribunales.

El proceso contra la jueza fue condenado por varias instancias internacionales y organizaciones de derechos humanos y Noam Chomsky, un célebre izquierdista estadounidense, que exigió su liberación.