Partido español Vox buscar aliviar el control de armas

Un partido de extrema derecha está causando revuelo político en España por defender leyes menos estrictas en control de armas y proponer que militares retirados sean candidatos para la elección...

Un partido de extrema derecha está causando revuelo político en España por defender leyes menos estrictas en control de armas y proponer que militares retirados sean candidatos para la elección parlamentaria del mes entrante.

Santiago Abascal, el líder del partido Vox, dijo que los españoles deberían poder tener armas de fuego en sus casas y usarlas en "situaciones de amenaza real para su vida, sin tener que enfrentarse a un infierno judicial". Actualmente España permite que los ciudadanos tengan armas sólo con fines deportivos.

"Por desgracia, tenemos unas leyes que tratan a los delincuentes como víctimas y a los ciudadanos honrados como delincuentes", declaró Abascal el miércoles en una entrevista púbica en el sitio de internet especializado armas.es.

El mismo Abascal, de 42 años, se ha jactado de portar un arma. El político nació y se crio en el País Vasco, en el norte de España, donde su familia fue durante años blanco del grupo separatista ETA. Él tiene un permiso especial de portación de armas que se otorga por razones profesionales o de seguridad.

Las encuestas de opinión indican que Vox ganará un importante número de bancas en la Cámara de Diputados, la cámara baja del Congreso español. El partido dijo esta semana que tiene inscritos a por lo menos cinco generales retirados como candidatos a las elecciones del 28 de abril.

Dos de esos candidatos firmaron una petición el año pasado donde se oponían a los cambios del gobierno socialista de retirar los restos del general Francisco Franco de un mausoleo dedicado al dictador.

Quienes temen el ascenso de la extrema derecha en España dicen que Vox está tratando de atraer votos a través del miedo y reviviendo los fantasmas de la dictadura franquista de 1939-1975. El mensaje de campaña del partido habla del nacionalismo español y lo que es visto como valores tradicionales, mientras que las posturas partidistas incluyen el rechazo a la inmigración no autorizada y a las demandas de los feministas.

Sin embargo, Vox enfrenta una batalla cuesta arriba para encender el debate de las armas en un país donde las tasas de homicidio y asaltos son más bajas en comparación con la mayoría de los países vecinos en Europa. Algunos integrantes de Vox han vinculado la violencia contra las mujeres y otros delitos al arribo a España de un gran número de inmigrantes, aunque no han ofrecido estadísticas que respalden sus aseveraciones.

Las leyes españolas exigen que el personal militar sea políticamente neutro, pero no hay restricciones una vez que estos se retiran. Julio Rodríguez, exjefe de las Fuerzas Armadas, fue candidato legislativo del partido Podemos en 2015 pero no fue electo.

Alberto Asarta, uno de los candidatos de Vox, es un general condecorado con una larga trayectoria en misiones internacionales, incluso dos años encabezando la misión de paz de la ONU en Líbano.

El año pasado, Asarta y otro general que ahora es candidato de Vox apoyaron a unos 200 reservistas que firmaron una petición pública donde defendían el legado de Franco.

En su manifiesto, los militares justificaban el levantamiento de 1936, que dio paso a una cruenta guerra civil de tres años. También criticaron al gobierno de centro-izquierda por ordenar que los restos del dictador fueran exhumados y reubicados a un lugar más discreto que el Mausoleo del Valle de los Caídos.

El gobierno ordenó que la exhumación se lleve a cabo el 10 de junio. El Tribunal Supremo está considerando apelaciones presentadas por familiares de Franco y la abadía responsable de resguardar la tumba.