El Vaticano cuestionó los reportes de un informante sobre las problemáticas condiciones laborales en su misión para Naciones Unidas en Nueva York bajo el control de su exembajador, el escándalo más reciente que implica a los cuerpos diplomáticos de la Santa Sede.

La misión del Vaticano para la ONU afirmó que el estatus de visado de su personal diplomático, técnico y de servicio cumplió plenamente con las leyes migratorias estadounidenses de 2010 a 2014, y que su personal de servicio recibió un pago superior al salario mínimo de Nueva York.

El comunicado cuidadosamente redactado daba respuesta a un informe del 11 de marzo publicado en el portal de contenido católico Crux que detallaba las quejas de exempleados sobre condiciones laborales pésimas y posiblemente negligentes durante el periodo de 2010 a 2014 bajo el arzobispo Francis Chullikatt. El sábado, la Agencia Católica de Noticias también reportó acusaciones de conductas sexuales inadecuadas de parte de Chullikatt, actualmente el embajador del Vaticano para el centro de Asia.

Cuando se le pidieron comentarios al respecto, la oficina de prensa del Vaticano remitió a los reporteros al comunicado de la misión, fechado el 11 de marzo.

Ambos artículos citaron expersonal no identificado y a Terrence McKeegan, un asesor legal de la misión que afirmó que él advirtió al Vaticano sobre asuntos de “seria corrupción moral y económica” en 2013.

En un mensaje por correo electrónico enviado el sábado a The Associated Press, McKeegan reiteró su postura y agregó que él y otros ocho empleados de la misión habían sufrido un recorte salarial unilateralmente o una reducción de su pago de parte de Chullikatt.

Como prueba ofreció un email del 1 de enero de 2014 en que el exembajador le dice que encuentre a alguien más que pague su salario por el resto de su contrato por un año, aparentemente en represalia por haber contactado varios meses antes a la Santa Sede por las presuntas irregularidades.