Una puertorriqueña fue sentenciada el viernes a cadena perpetua por contratar a un sicario para matar a su esposo, un canadiense rico, hace más de una década.

Aurea Vázquez Rijos lloró al escuchar la sentencia, mientras un juez federal ordenaba que fuera transferida a una prisión de Fort Worth, Texas. El juez Daniel Domínguez dijo que estaba de acuerdo con el veredicto del jurado y que no creía la declaración de inocencia de Vázquez.

El abogado defensor dijo que planeaba apelar la condena, en un caso que dio lugar a una cacería internacional.

Vázquez había sido acusada de ofrecer 3 millones de dólares a un hombre para que mate a su esposo, el rico inversionista en bienes raíces Adam Anhang. En septiembre del 2005, Anhang fue apuñalado varias veces y golpeado en la cabeza con un objeto mientras caminaba con Vázquez por una zona histórica de la capital puertorriqueña, sólo 12 horas después de que - dijeron los fiscales - Anhang había pedido el divorcio.

Vázquez y Anhang había acuerdo firmado un acuerdo prematrimonial un día antes de casarse. Él estaba valorado en más de 24 millones y ella en casi 62.300 dólares. Seis meses después de la muerte de Anhang, Vázquez demandó a los padres de su ex pidiendo un millón de dólares en daños y perjuicios y ocho millones de la herencia del difunto.

Vázquez luego viajó a Florencia, Italia, y fue arrestada en junio del 2013 tras volar de Italia a España. Ella y su bebé de un mes fueron extraditados a Puerto Rico dos años después, dejando en Europa a las mellizas que tuvo con un hombre en Italia.

El viernes también fue sentenciada la hermana de Vázquez, Marcia Vázquez Rijos. Queda pendiente la sentencia de uno de sus ex novios, José Ferrer Sosa.

Hace 10 años, el principal sospechoso, Alex Pabón Colón, se declaró culpable de matar a Anhang y cooperó con la fiscalía.