La promesa del gobierno de Mauricio Macri de una menor inflación para este año en Argentina por ahora no se está cumpliendo.

La inflación de febrero fue de 3,8% respecto a enero y si se le compara con febrero de 2018 acumula 51,3%, la segunda más alta de la región después de Venezuela.

Desde principios de año, el presidente Macri y otros funcionarios de su gobierno ha expresado que la inflación se está desacelerando luego que 2018 cerrara con un aumento del costo de vida de 47,6%.

Los analistas coinciden que el éxito o fracaso de la política oficial anti-inflacionaria condicionará en gran medida la reelección de Macri en los comicios generales de octubre, al igual que una reactivación de la economía.

Al difundir el dato oficial este jueves, el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) sostuvo que el aumento en el costo de vida en febrero estuvo impulsado por la suba de precios en el rubro alimentos y bebidas no alcohólicas (5,7%) y el correspondiente a gastos de vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles (6,4%), en el cual están contemplados los ajustes en las tarifas de servicios públicos.

“La intensa dinámica interna de recesión de la demanda debería ejercer gradualmente una fuerza moderadora sobre la inflación, pero se espera que la inercia y los aumentos programados de las tarifas de los servicios públicos mantengan la inflación mensual alta durante el primer semestre de 2019”, advirtió Alberto Ramos, economista de Goldman Sachs.

“Es probable que la tasa de inflación anual se acelere aún más en marzo”, pronosticó el especialista, quien también destacó a “las presiones y la incertidumbre política antes de una elección fundamental” como factores de inestabilidad económica.

Los sondeos de opinión muestran un escenario de paridad entre Macri y la expresidenta Cristina Fernández (2007-2015), quien todavía no ha oficializado su postulación pero se perfila como la dirigente opositora con mejor intención de voto.