El fabricante de armas Remington puede ser demandado por la publicidad que hizo de su rifle Bushmaster, usado para matar a 20 niños y seis educadores en la primaria Sandy Hook en 2012, falló el jueves la Corte Suprema de Connecticut.

El dictamen de 4-3 restableció una demanda por homicidio culposo y anuló el fallo de un tribunal menor de que la querella estaba prohibida por una ley federal del 2005 que protege a los fabricantes de armas de responsabilidades en la mayoría de los casos en los que sus productos son usados en crímenes.

Entre los querellantes están un sobreviviente y familiares de nueve víctimas mortales de la masacre. Argumentan que el rifle tipo AR-15 que usó el atacante Adam Lanza es demasiado peligroso para el público y que Remington ensalzó al arma al promocionarlo entre la juventud.

Remington ha negado haber obrado mal y ha insistido que no puede ser demandado conforme a las leyes federales.

La Corte Suprema estuvo de acuerdo con la mayoría de las conclusiones del tribunal menor y desestimó la mayoría de los argumentos de la demanda, pero falló que la acusación por publicidad podía proceder.

"La ley sobre publicidad que amenaza la salud, seguridad pública y la moral desde hace mucho es considerada una función vital de los poderes policiales de los estados", escribió el juez Richard Palmer por la mayoría.

Lanza, de 20 años, entró disparando a la escuela en Newtown el 14 de diciembre del 2012, y mató a 20 alumnos de primer grado con un rifle Bushmaster XM15-E2S, parecido al AR-15. Antes de esto había matado a su madre en su casa de Newtown, y luego se quitó la vida cuando la policía llegó a la escuela.

Joshua Koskoff, abogado de los querellantes, dijo a la Corte Suprema durante la presentación de argumentos en noviembre del 2017 que el rifle Bushmaster y otros rifles tipo AR-15 estaban diseñados para fines militares de matanzas múltiples y nunca deberían de haber sido vendidas al público.

El intercesor de niños de Connecticut dijo que los graves problemas mentales de Lanza, su interés por la violencia y el acceso que tenía a las armas legales de su madre "fueron los ingredientes de una masacre".