Una avioneta extranjera se estrelló e incendió en una zona rural de la provincia ecuatoriana de Manabí mientras realizaba un vuelo no autorizado en el que transportaba cocaína, informó el lunes la policía.

El accidente ocurrió en las inmediaciones de la población de Río Bravo, 272 kilómetros al suroeste de Quito, donde efectivos del cuerpo de bomberos rescataron a dos personas con vida.

El fiscal del caso, Marcelo Vásconez, dijo en declaraciones a periodistas que en medio de los restos incinerados “se ha logrado rescatar 35 kilos de cocaína... hay dinero parte incinerado, son quetzales y seguimos levantando indicios”.

“El estado de una de las personas es crítico debido a las fracturas que tenía en una de sus piernas. La otra persona sólo tenía golpes”, dijo Fabricio Santana, comandante de los bomberos. Ambos fueron hallados fuera de la avioneta, cuyo modelo no se ha logrado identificar porque se incendió casi por completo.

El general Luis Lara, jefe de la policía de Manabí, señaló que los dos sobrevivientes son extranjeros y que se realizan pericias para determinar la nacionalidad tanto de ellos como del aparato que “no tenía ningún plan de vuelo, indudablemente es un vuelo ilícito”. Aseveró que en las cercanías del lugar del accidente, que se produjo la noche del domingo, se detectó una pista clandestina de aterrizaje.

En Ecuador se registran con cierta frecuencia este tipo de accidentes. Uno de los más recordados se produjo en mayo de 2012, cuando sobre un sector rural de la misma provincia cayó una avioneta Cessna que en su interior llevaba a dos personas, tres perros y al menos cuatro millones de dólares.

Desde hace más de una década Ecuador se ha convertido en un centro de acopio y exportación de drogas por parte de grandes carteles del narcotráfico de Colombia y Perú que buscan enviarla a mercados como Estados Unidos y Europa.

El año pasado la policía ecuatoriana decomisó 97 toneladas de drogas, en su mayor parte cocaína.