Nuevo México se opone a la apertura de un albergue temporal para alojar a más inmigrantes

  • Los vecinos se congreron para mostrar su indignación ante el aumento de la llegada de sin papeles.
  • Temen que los inmigrantes se apoderen de los empleos locales.
  • Sólo un puñado de residentes habló a favor de ayudar a los inmigrantes.

Residentes en el sureste de Nuevo México abarrotaron una reunión pública para manifestar su indignación por la apertura de un centro de detención temporal para inmigrantes que se sospecha ingresaron al país sin autorización, la mitad de ellos menores no acompañados.

Unas 400 personas asistieron a la reunión en Artesia para expresar su oposición a que se aloje hasta a 700 mujeres y niños centroamericanos en el Centro de Entrenamiento Federal. Actualmente hay allí menos de 200 personas. Funcionarios municipales y federales respondieron preguntas de los residentes, incluso durante cuánto tiempo se empleará esa instalación con ese fin.

Temen que los inmigrantes se apoderen de empleos de los residentes locales y priven de recursos a los niños nacidos en el país Los residentes dijeron a las autoridades que temen que los inmigrantes se apoderen de empleos de los residentes locales y priven de recursos a los niños nacidos en el país.

"Sí, debemos ayudar a esas mujeres y niños", dijo la residente Ginger Kelly a KOAT-TV. "Pero también pienso que nuestro gobierno debe cuidar a nuestros chicos".

Kelly agregó que algunos residentes enfrentan problemas de mala alimentación y falta de seguro de salud. Sólo un puñado de residentes habló a favor de ayudar a los inmigrantes.

"Básicamente tenemos que tratar a la gente del modo en que se debe tratar a la mayoría", dijo Anthony Morales, que habló en la reunión.

El encuentro público de Artesia representó la más reciente muestra de enojo entre quienes se oponen al plan del gobierno federal de alojar a los inmigrantes en medio de un reciente influjo.

En California, autobuses del Departamento de Seguridad Nacional que trasladan a niños y familias de inmigrantes fueron enviados el martes a una instalación en San Diego después que una turba de manifestantes, que hacía ondear banderas estadounidenses, bloqueó el grupo impidiéndole llegar a un centro de procesamiento.

Mientras tanto, la diócesis católica de Las Cruces, Nuevo México, anunció el martes un nuevo programa humanitario para brindar albergue temporal y asistencia a mujeres y niños inmigrantes.