Tres sacerdotes y algunos líderes de la Iglesia católica en Filipinas que han criticado las sangrientas medidas del presidente contra el narcotráfico denunciaron que han recibieron amenazas de muerte de parte de personas no identificadas.

El padre Robert Reyes y otros dos sacerdotes le dijeron a la prensa el lunes que se resisten a buscar protección de la policía porque está tras la campaña antidrogas que ha dejado muertos a miles de sospechosos _en su mayoría gente de bajos recursos_ sin embargo consideran pedir protección a la corte.

Reyes dijo que las amenazas se redujeron cuando el arzobispo de Manila, Luis Antonio Tagle, notificó al presidente Rodrigo Duterte el mes pasado sobre las amenazas, que en su mayoría fueron hechas a través de mensajes de celular a algunos obispos y sacerdotes.

Duterte con frecuencia ha criticado a los obispos por los abusos sexuales por parte del clero, cuestionando la existencia de Dios y diciendo que la Iglesia es la institución más hipócrita.