Senegal decidía el domingo en unos comicios presidenciales que podrían suponer la reelección del actual mandatario, Macky Sall, o encumbrar a uno de sus cuatro rivales por el cargo.

Los centros de votación abrieron sus puertas a las 08:00 de la mañana en la capital, Dakar, donde Sall se autoproclamó el "constructor del Senegal moderno”.

La nación democrática del África occidental tiene una larga tradición de transiciones de poder pacíficas.

Los críticos, sin embargo, han acusado a Sall de impedir que dos destacados políticos opositores entraran en la boleta, incluyendo un exalcalde de Dakar.

La presidencia afirmó que los candidatos descalificados fueron condenados por cargos de corrupción y que el poder judicial senegalés es independiente.

Sall debería obtener una mayoría el domingo para evitar el balotaje. Sus principales rivales son el ex primer ministro Idrissa Seck y el exfuncionario de Hacienda Ousmane Sonko.