La exrepública soviética de Moldavia votaba el domingo en una elección parlamentaria que podrían agudizar la división entre las fuerzas proccidentales y las prorrusas.

Los comicios en la nación ubicada entre Rumanía y Ucrania están marcados por las preocupaciones sobre la corrupción endémica y la erosión de la democracia. Los partidos deben lograr el 6% de los votos totales para tener representación parlamentaria.

Más de tres millones de personas podrán elegir en las urnas a sus representantes para los próximos cuatro años en la cámara baja, que tiene 101 legisladores.

La alianza de gobierno actual, encabezada por el Partido Democrático proeuropeo perdió apoyos por la corrupción desenfrenada y la caída del nivel de vida.

El sistema de votación se modificó en lo que, según los críticos, es un intento por ayudar a los dos principales partidos _ los Socialistas prorrusos y los Demócratas _ a aumentar su influencia.