El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, anunció el jueves que volverá a dialogar con la oposición a partir del próximo miércoles “en una mesa para consolidar la paz” y “mejorar las condiciones” del país, tras diez meses de la peor crisis política y económica en esta nación centroamericana.

Hablando en un acto oficial por el 85 aniversario del asesinato del patriota nacionalista Augusto C. Sandino, en 1934, Ortega confirmó declaraciones de empresarios en el sentido de que se reanudarán las pláticas entre el gobierno y los opositores que han respaldado las protestas que estallaron el 18 de abril del año pasado.

“Esperamos que esa negociación se inicie el miércoles 27 (de febrero) y esté cargada de buena voluntad y compromiso”, dijo el exguerrillero sandinista de 73 años flanqueado por los jefes de la Policía y del Ejército.

Sin identificar a sus interlocutores ni a los posibles mediadores en las pláticas, Ortega afirmó que desea “abrir una nueva ruta, conversando, intercambiando” e “instalar una mesa y negociar para consolidar la paz, un nuevo camino que mejore las condiciones”.

Advirtió sin embargo que el diálogo “ya no será con esa multitud”, en alusión a la numerosa delegación de la opositora Alianza Cívica que participó en la primera negociación del 16 de mayo al 9 de julio. Agregó que tampoco será transmitido en vivo por radio ni televisión.

Al comentar los efectos de la crisis que estalló hace diez meses en Nicaragua y que atribuyó a “un intento” de golpe de Estado, Ortega dijo que dejó la pérdida de vidas humanas y “graves daños” en infraestructura, centros hospitalarios, escuelas y viviendas. “Afectaron los cimientos de nuestra economía, que tenía un crecimiento sostenible, de manera ininterrumpida del 4,5 al 5%”, señaló. Según el gobierno, las pérdidas económicas superan los 1.600 millones de dólares.

Por su parte, la Alanza Cívica anunció en un comunicado que acudirá a la negociación con un equipo integrado, entre otros, por el catedrático Carlos Tunnermann, el líder estudiantil Max Jerez, el economista Mario Arana, el ex vicecanciller liberal José Pallais y los empresarios Juan Sebastián y José Adán Aguerri. También participarán la abogada feminista Azahálea Solís, la estudiante Valeska Valle, el exrector universitario Ernesto Medina y el empresario Michael Healy, indicó el informe.

En declaraciones a The Associated Press, Azahálea Solís reiteró que la Alianza Cívica mantendrá su demanda de discutir con el gobierno cuatro puntos “indispensables” para alcanzar acuerdos, el primero de los cuales será la liberación de todos los “presos políticos”, que según la oposición superan los 770.

Los otros tres reclamos son restablecer la libertad de expresión y movilización (los principales medios de prensa han sido censurados y las manifestaciones opositoras están prohibidas desde septiembre), discutir una reforma electoral y acordar un plan de “justicia transicional” para las víctimas de la violencia.

El banquero Roberto Zamora anunció este jueves el reinicio del diálogo tras advertir que el país se encaminaba a una “fase crítica financiera. Zamora y otros cuatro representantes del gran capital financiero se reunieron con Ortega el sábado para solicitarles restablecer la comunicación bilateral con la oposición. El empresario dijo que actuaron como “puente” en esa gestión.

La Alianza Cívica es una de más de 40 organizaciones sociales y políticas que conforman la Unidad Nacional Azul y Blanco (UNAB), que aún no se ha pronunciado sobre el anuncio del gobierno. No todos los grupos que integran la coalición son favorables a un diálogo sin condiciones con Ortega.

La crisis en Nicaragua comenzó con una protesta estudiantil el pasado 18 de abril y se agravó con la represión gubernamental que dejó al menos 325 muertos, miles de heridos y más de 700 presos según la oposición.

La primera sesión del diálogo se realizó a un mes de iniciadas las protestas, y cuando los muertos sumaban más de 40. El líder estudiantil Lesther Alemán, de 20 años de edad, conminó a Ortega a “rendirse” y a ordenarle a la policía cesar sus ataques contra los manifestantes. “Esta no es una mesa de diálogo, es una mesa para negociar su salida, y usted lo sabe bien”, le dijo el universitario a Ortega en un video que le dio la vuelta al mundo.

Alemán está exiliado en Estados Unidos desde hace tres meses.