La junta electoral de Carolina del Norte ordenó el jueves una nueva elección de la última contienda por un escaño en la cámara baja, después de que el candidato republicano admitió que su ventaja estuvo manchada por evidencia de manipulación de boletas por parte de operadores políticos que trabajaban para él.

La Junta Estatal de Elecciones de Carolina del Norte votó 5-0 en favor de convocar nuevos comicios para el Noveno Distrito del Congreso, que se extiende desde Charlotte hacia varios condados al este. La junta no fijó fechas por el momento.

Al tomar la decisión de nuevas elecciones, el presidente de la Junta Bob Cordle se refirió a “la corrupción y el absoluto desastre con los votos por correo”.

La medida por parte de la Junta Electoral se presenta después de que, de manera sorprendente, el candidato republicano Mark Harris cesó en su intento por ser declarado ganador y en su lugar pidió una nueva elección. Cambió de parecer al cuarto día de audiencias de la junta, en el que los investigadores y testigos detallaron evidencia de fraude por parte de personas en su nómina.

“Ante los testimonios que he escuchado durante los últimos tres días, creo que se debe convocar a nuevas elecciones”, comentó Harris. “Me queda claro que la confianza pública en la elección general por un escaño del Noveno Distrito ha quedado socavada al grado de que se justifican nuevas elecciones”.

Harris rechazó tener conocimiento de las prácticas ilegales en que incurrieron aquellas personas que trabajaban para él.

Harris salió de la sala de audiencias sin responder preguntas. Se desconoce de inmediato si pretende postularse en los nuevos comicios.

El demócrata en la contienda, Dan McCready, elogió la decisión de la junta como “un gran paso a favor de la democracia en Carolina del Norte”.