Vietnam, la sede del próximo encuentro entre el presidente estadounidense Donald Trump y el líder norcoreano Kim Jong Un, ha recorrido un largo camino desde la guerra de Estados Unidos contra los comunistas norvietnamitas en los años 70.

El Norte y el Sur se fundieron en una nación de 95 millones de habitantes, y a mediados de la década de 1980 el país se volcó al comercio global, iniciando su ascenso como centro fabril para la surcoreana Samsung y otros gigantes del sector industrial. Las reformas “Doi Moi” (“renovación”) emprendidas por el gobierno comunista siguiendo en gran medida la conversión de China en la planta fabril del mundo podrían servir de modelo para Kim.

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APUNTAR AL CRECIMIENTO: La economía vietnamita creció a una tasa anual por encima del 7% en 2018, impulsada por el aumento de la producción manufacturera en el orden de los dobles dígitos. Su PIB equivalente a 217.000 millones de dólares en 2017 lo sitúa entre las primeras 50 economías mundiales. Con el crecimiento económico han caído los niveles de pobreza y la esperanza de vida se ha elevado a los 76 años.

EL FACTOR SAMSUNG: Las fuertes inversiones de la surcoreana Samsung Electronics, primera fabricante mundial de chips para computadora y teléfonos celulares, atrajeron otras de grandes empresas globales como Microsoft e Intel. Samsung inauguró su primera planta de telefonía móvil en Vietnam en 2009 y en la actualidad emplea a 100.000 personas. En 2017, la empresa representó más de un 25% de las exportaciones totales de Vietnam. Samsung se negó a hacer declaraciones acerca de la versión de que Kim visitaría una de sus plantas en las afueras de Hanoi, sede de la cumbre.

BONANZA EXPORTADORA: Tras incorporarse a la Organización Mundial de Comercio y grupos regionales como la Sociedad Transpacífico, Vietnam ha sobrepasado a sus vecinos al aprovechar los aranceles reducidos, y sus exportaciones han crecido enormemente. Mientras tanto, fabricantes de Corea del Sur, Japón y China aprovechan los bajos costos y otros incentivos que ofrece el país. Las exportaciones sumaron 214.000 millones de dólares en 2017, 20% más que el año anterior. El principal mercado de exportación de Vietnam es Estados Unidos, con casi 42.000 millones de dólares en 2017. No son solamente teléfonos celulares: Vietnam, exporta artefactos electrónicos, zapatos y ropa, entre otros productos.

DESAFÍOS: Al alcanzar el estatus de medianos ingresos, Vietnam se esfuerza por elevar la productividad, la clave para asegurar que el nivel de vida continuará en aumento. Los economistas dicen que es apenas la tercera parte de la de China y muy inferior a la de los países ricos. La fuerte dependencia de la exportación como motor del crecimiento significa que el país es vulnerable a las recesiones internacionales. Los gobernantes vietnamitas también siguen el modelo chino de controlar estrechamente la prensa, el disenso político y otras libertades. La pobreza rural, la contaminación y la corrupción son problemas graves, y al igual que su gigantesco vecino del norte, Vietnam tiene problemas para modernizar las industrias estatales que son el legado de la era anterior de planificación central.

PERSPECTIVAS: Luego de años de absorber enormes flujos de inversión extranjera, Vietnam podría sufrir su disminución gradual y los recortes globales. Para mantener el crecimiento y la competitividad, el país debería dar rienda más suelta a la empresa privada, dicen el Banco Mundial y otros expertos, y alentar la incorporación de tecnologías más avanzadas.