El presidente estadounidense Donald Trump y la oposición venezolana presionan a las fuerzas armadas para que permitan que ingrese la ayuda humanitaria, convencidos de que ello podría poner fin a la disputa por el poder que comenzó hace un mes en la nación sudamericana.

Sin embargo, los altos mandos militares no han mostrado señales de que romperán su lealtad al presidente venezolano Nicolás Maduro, y los elementos de tropa inconformes no han emprendido acciones.

En un discurso ante la comunidad de exiliados venezolanos en el sur de Florida, Trump advirtió el lunes a las fuerzas armadas venezolanas que respaldar a Maduro podría tener graves consecuencias. “Lo perderán todo”, manifestó.

La amenaza produjo una respuesta lacónica el martes por parte del ministro de Defensa Vladimir Padrino López, quien acudió a la televisora estatal para decir que el Ejército de Venezuela estaba dispuesto a perderlo todo, incluso la vida, para defender a Maduro.

“Van a tener que pasar por nuestros cadáveres”, declaró.

Este es un vistazo de la lucha de la oposición para conseguir el apoyo de las fundamentales fuerzas armadas de Venezuela.

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¿POR QUÉ IMPORTA TANTO LA FUERZA ARMADA DE VENEZUELA?

Las fuerzas armadas han sido tradicionalmente los árbitros de las disputas políticas en Venezuela, y durante los mandatos tanto del fallecido Hugo Chávez como de Maduro han expandido su alcance dentro del país.

Los militares fueron mayormente responsables de destituir al dictador Marcos Pérez Jiménez en 1958 y, de acuerdo con la Constitución, no están al servicio de ningún partido político o ideología.

La oposición cree que el reconocimiento de las fuerzas armadas de Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela es fundamental para forzar a Maduro a dejar el poder y consolidar un gobierno de transición.

El presidente de Venezuela funge por ley como comandante en jefe y, por lo tanto, sin ese reconocimiento, la autoproclamación de Guaidó como el presidente legítimo del país es casi totalmente simbólica.

Con unos 200.000 soldados en sus filas y 1,7 millones de milicianos, las fuerzas armadas de Venezuela no solo controlan el arsenal del país, sino también varios sectores clave de la economía, lo que hace que su respaldo sea crucial.

Aunque Maduro ha perdido la mayoría del apoyo público, los analistas piensan que mientras mantenga el apoyo de los militares, es poco probable que abandone la presidencia.

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¿POR QUÉ LOS MILITARES NO HAN VOLCADO SU APOYO?

La cúpula militar de Venezuela tiene mucho que perder si Maduro es derrocado.

Acusados de abusos a los derechos humanos y sospechosos de tener un papel en el tráfico de drogas durante mucho tiempo, muchos seguramente temen acabar tras las rejas y desconfían de la oferta de amnistía por parte de la oposición.

“Ellos simplemente no creen que la amnistía sea una propuesta viable”, dijo Phil Gunson, analista sénior de Crisis Group, con sede en Caracas. “Muchos piensan que es una trampa”.

Los militares de menor rango padecen la misma escasez de alimentos y los magros ingresos que el resto del país, pero los analistas creen que carecen de organización para montar una rebelión significativa.

Alrededor de media docena de elementos de mandos medios han prometido su lealtad a Guaidó, pero generalmente no comandan un gran número de tropas o ya se encuentran en el exilio.

Aunque ha habido un puñado de rebeliones a menor escala en los últimos años, ninguna ha tenido éxito, y aquellos que han tratado de realizar un golpe de Estado han terminado encarcelados o muertos.

Un caso concreto: Entre las personas que compartieron el escenario con Trump durante su discurso del lunes estaba la madre de Oscar Pérez, un agente de policía que fue asesinado luego de intentar impulsar una rebelión durante meses.

“El gran problema que enfrentan es que si sale un pequeño grupo, entonces tendrán que pagar el precio que muchos otros han pagado”, dijo Gunson.

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¿POR QUÉ TRAER LA AYUDA ES FUNDAMENTAL PARA GANAR EL APOYO DE LOS MILITARES?

Por el control que ejercen de las fronteras de la nación, las fuerzas armadas son las que decidirán si la ayuda humanitaria que Guaidó promete meter al país finalmente ingresa o no.

La oposición está apostando a una simple premisa: Que, si los soldados rasos dejan que la ayuda entre al territorio, esencialmente habrán reconocido a Guaidó como el comandante en jefe de Venezuela.

Se presume que las tropas tendrán problemas a un nivel moral en cuanto a usar la fuerza para detener a una multitud de civiles que tratan de llevar la ayuda, y que probablemente piensen en sus propias familias que enfrentan los mismos problemas que el resto de la población.

Eric Farnsworth, del Consejo de las Américas y Sociedad de las Américas _un centro de estudios con sede en Washington_, dijo que tomar esa acción requerirá de que estén seguros de que la comunidad internacional los respalda.

Agregó que, aunque Trump y otras personas han utilizado una fuerte retórica con el fin de garantizar que aquellas personas que tomen el riesgo serán recompensadas, los soldados podrían seguir escépticos sobre si es pura habladuría.

“Al final del día, es una decisión individual”, comentó. “No solo es tu carrera, es tu vida. Creo que la clave es garantizar que aquellos que tomen esa decisión estén protegidos de alguna forma”.

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¿LAS FUERZAS ARMADAS PONDRÁN FIN AL IMPASE?

La bola de cristal de Venezuela sigue turbia.

Aunque la oposición espera que los militares dejen ingresar la ayuda el sábado, tal como Guaidó lo ha pedido, y con ello den un giro a los hechos, la realidad es que es probable que el conflicto se prolongue.

En el corto plazo, la ayuda que se encuentra en la frontera de Colombia y en otros tres sitios de acopio coloca a Maduro en una difícil posición. Pero Farnsworth dijo que podría no tener el impacto que muchos esperarían.

Agregó que tan importante como es obtener la ayuda, lo es asegurarse que se distribuya adecuadamente dentro de Venezuela.

“Pienso que hay algunos retos logísticos monumentales”, señaló Farnsworth. “A menos de que haya un plan creíble para la distribución y algo que tenga sentido, entonces podría resultar contraproducente”.

También existe la posibilidad de que incluso si la ayuda logra ingresar a Venezuela, no sea vista por el público o por la mayoría de los soldados como una señal clara de que las fuerzas armadas ya respaldan a Guaidó como presidente de Venezuela.

“Indudablemente, ambas partes declararán la victoria luego del 23” de febrero, dijo Gunson en referencia a la fecha que Guaidó fijó para llevar la ayuda a humanitaria al país con ayuda de “caravanas” de venezolanos. “Y a menos de que haya una clara ruptura entre los militares y Maduro, creo que el espectáculo seguirá. La lucha por el control continuará”.