El senador independiente Bernie Sanders anunció el martes que nuevamente intentará conseguir la candidatura demócrata a la presidencia, iniciativa en la que se verá si aún puede generar la energía progresista que impulsó su campaña en 2016.

"Nuestra campaña no se trata solo de derrotar a Donald Trump", dijo el político de 77 años, que se describe como un demócrata socialista, en un correo electrónico a sus seguidores. "Nuestra campaña tiene que ver con transformar nuestro país y crear un gobierno basado en los principios de justicia económica, social, racial y ambiental”.

Sanders, un progresista entusiasta que impulsa políticas como la atención médica universal y la educación universitaria gratuita, remeció al Partido Demócrata en 2016 con su enérgico desafío a Hillary Clinton por la nominación del partido. Aunque finalmente la candidata a la Casa Blanca fue la exsecretaria de Estado, la campaña de Sanders ayudó a sentar las bases para el giro a la izquierda que ha dominado la política demócrata en la era de Trump.

La cuestión ahora para Sanders es si se destacará entre un nutrido grupo de aspirantes a la candidatura demócrata que también apoyan muchas de sus ideas y que arribaron después que él al panorama político nacional. La situación es muy distinta a la de 2016, cuando Clinton era su única adversaria progresista.

Sin embargo, no hay duda de que Sanders será un formidable aspirante a la nominación demócrata. Logró más de 13 millones de votos en 2016 y ganó docenas de primarias y asambleas partidistas. Iniciará su campaña con una organización a nivel nacional y una operación para recaudar fondos a pequeña escala de éxito probado.

"Vamos a ganar", declaró a la cadena CBS.

Indicó que va a lanzar “lo que creo no tiene precedentes en la historia estadounidense moderna”: un movimiento de las bases “para establecer los fundamentos para transformar la vida económica y política de este país”.

Sanders describió su nuevo intento por llegar a la Casa Blanca como una “continuación de lo que hicimos en 2016”, e hizo notar que las políticas que defendía entonces las respalda ahora el Partido Demócrata.

Trump le dijo a los reporteros que Sanders encabezó una gran campaña en 2016 pero cree que al senador “ya se le pasó el tiempo”.

“Bernie me cae bien”, dijo Trump, e hizo notar las críticas que Sanders ha hecho del libre comercio. “El problema es que no sabe qué hacer sobre ello. Estamos haciendo algo muy espectacular en lo que respecta al comercio”.

Sanders ingresa a la campaña con varias ventajas, incluida la de que su nombre sea ya bien conocido entre el público gracias a los comicios de 2016. En un indicio del entusiasmo que rodea a su actual campaña, el senador recaudó 3,3 millones de dólares el martes de 120.000 donantes individuales, según una persona al tanto de la campaña que carece de autorización para revelar las cifras y que habló a condición de guardar el anonimato.

Eso es más del doble de los 1,5 millones que la senadora demócrata Kamala Harris recaudó en las primeras 24 horas de su campaña.

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El periodista de The Associated Press Steve Peoples contribuyó a este despacho desde Nueva York.