El gobierno de Nueva Zelanda anunció el lunes planes de un nuevo impuesto para gigantes de la tecnología como Google y Facebook que obtienen grandes ingresos, pero pocas responsabilidades fiscales en el país.

La primera ministra Jacinda Ardern dijo que existe una brecha que necesita cerrarse.

“Nuestro sistema fiscal actual no es justo de la forma en que trata a los contribuyentes individuales y la manera en que trata a las multinacionales”, señaló. “No es justo”.

Señaló que la propuesta fiscal a servicios digitales impondría impuestos a las compañías de internet multinacionales de entre 2 y 3% de los ingresos que generan en Nueva Zelanda. Dijo que la tasa es parecida a la de otros países que consideran medidas similares.

El ministro de Ingresos Stuart Nash dijo que las compañías de internet extranjeras tienen una ventaja competitiva sobre las empresas locales que pagan grandes cantidades de impuestos. Dijo que el impuesto podría implementarse el próximo año.

Nash señaló que Nueva Zelanda seguirá trabajando con la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) a fin de encontrar una solución internacional a los problemas de gravar a las grandes compañías de internet, pero que el país no se quedará a esperar.

“La OCDE puede ser bastante lenta”, comentó.

El gobierno de Nueva Zelanda calcula que las multinacionales de internet ganan alrededor de 2.700 millones de dólares neozelandeses (1.900 millones de dólares) en el país al año, y que el nuevo impuesto podría generar hasta 80 millones de dólares neozelandeses (55 millones de dólares) anuales.

Los archivos empresariales más recientes del país indican que Google pagó impuestos por 392.000 dólares neozelandeses durante el año 2017. La compañía, que se negó a comentar, alegó una pérdida de 1 millón de dólares neozelandeses durante el año después de registrar la mayor parte de sus ingresos en otros países.