El presidente del parlamento iraní afirmó que el ataque en el que murieron 27 miembros de la Guardia Revolucionaria fue “planeado y perpetrado desde Pakistán” y afirmó que el país debe responder, informó la agencia noticiosa estatal IRNA el domingo.

Las declaraciones de Ali Larijani se dan a conocer un día después de que funcionarios iraníes acusaron inicialmente a Arabia Saudí y a los Emiratos Árabes Unidos de estar detrás del atentado. Las naciones árabes están en guerra con rebeldes alineados con Irán en Yemen.

El ministro del Exterior iraní citó el domingo al embajador pakistaní para que proteste por el ataque.

Pakistán condenó el ataque del miércoles pero no ha comentado sobre las acusaciones.

Se cree que el grupo extremista suní Jaish al-Adl, que se atribuyó el atentado, opera en Pakistán.

El jefe de la poderosa Guardia Revolucionaria iraní, el mayor general Mohammad Ali Jafari, acusó el sábado a las fuerzas de seguridad pakistaníes de respaldar a los extremistas y señaló que Irán prevé “castigar” a la agrupación.

En tanto, el presidente iraní Hassan Rouhani prometió “venganza por la sangre de estos mártires”, según declaraciones transmitidas el domingo por la televisora estatal.

“No pueden escapar a la venganza de Dios y del pueblo iraní”, dijo Rouhani.

Pakistán es un aliado cercano de Arabia Saudí, pero ha intentado guardar el equilibrio entre Riad y Teherán. El príncipe heredero a la corona saudí Mohammed bin Salman tenía previsto llegar el domingo a Pakistán después de demorar su arribo un día sin brindar una explicación.