Muchos habitantes de estados de la costa noroeste aprovecharon una inusual nevada para acudir a las laderas de la zona y divertirse con esquís, trineos e incluso canastas de lavandería en una región en donde la lluvia es más frecuente que la nieve en esta temporada de invierno.

En algunas zonas cayeron más de 30 centímetros (un pie) de nieve, y los meteorólogos aseguran que habrá más para inicios de la próxima semana. Centenares de vuelos fueron cancelados en Seattle y Portland, y debido a las acumulaciones de nieve varias carreteras fueron cerradas en el este del estado de Washington. Unas 50.000 personas se quedaron sin electricidad.

Los residentes limpiaron los anaqueles de las tiendas de abarrotes y los trabajadores se fueron temprano a casa el viernes en anticipación a la llegada de la tormenta. Algunas zonas, como la Península Olympic, registraron más de 30 centímetros de nieve.

En Tacoma, centenares de personas participaron en una guerra de bolas de nieve en un parque a invitación por Facebook de un lugareño. Los participantes se cubrieron debajo de las mesas de día de campo y utilizaron trineos como escudos.

“Esta es la mañana perfecta para salir bien tapados y jugar en la nieve, pero eviten utilizar los caminos si es posible”, dijo el gobernador Jay Inslee en un tuit.

En el centro de Washington, la carretera federal 2 y la interestatal 90 fueron cerradas debido a las acumulaciones de nieve de entre 90 centímetros y 1,20 metros (entre tres y cuatro pies) acompañadas de ventisca.

La oficina del Sheriff del condado Grant dijo que muchos caminos estaban bloqueados por la nieve. Los aeropuertos cerraron en el este del estado de Washington y se informó de numerosos accidentes de tránsito.

“La situación por la nieve empeora minuto a minuto, y no se puede anticipar que mejoren”, según la oficina del Sheriff.

El Servicio Nacional de Meteorología dijo que caería más nieve el sábado y que se esperaba otra tormenta para principios de la próxima semana.

Unas 180 personas pasaron la noche en un albergue en el Centro Seattle, y las autoridades salieron otra vez el sábado a recoger a indigentes para trasladarlos a un lugar seguro. Inslee declaró estado de emergencia por la tormenta y, a pesar de que había poco tráfico, algunos autos derraparon y provocaron accidentes. El departamento de estatal de transporte dijo que tuvieron que quitar varios árboles que cayeron en las calles en la región de Tacoma.

En Portland, un camión cisterna chocó de lado con una camioneta en un cruce entre las autopistas 5 y 84, bloqueando la rampa durante horas.

___

Los periodistas de The Associated Press, Lisa Baumann, en Seattle; Amanda Lee Myers, en Los Ángeles, y Gillian Flaccus, en Portland, Oregon, contribuyeron a este despacho.