Kenia planea permitir que muchos más guardias de seguridad privada en todo el país lleven armas de fuego después de un ataque mortífero de extremistas islámicos en Nairobi.

La agencia gubernamental keniana que supervisa la seguridad privada afirmó que el objetivo es mejorar la capacidad de los guardias para proteger a los ciudadanos, ya que a menudo son los primeros en responder antes de que las fuerzas de seguridad del Estado puedan llegar al lugar del suceso.

La Autoridad Reguladora de la Seguridad Privada hizo el anuncio el viernes, tres días después de que unos atacantes sitiaran el complejo dusitD2, que tiene un centro comercial, hotel y oficinas.

Una empresa de seguridad confirmó que dos empleados murieron en el ataque.

Las autoridades planean realizar una investigación para desenmascarar a cualquier presunto delincuente dentro de las compañías de seguridad antes de que los guardias tengan licencia para tener armas. En la actualidad, muy pocos guardias privados en Kenia pueden portar armas.