La supermodelo brasileña convertida en activista ambiental Gisele Bundchen respondió la ministra de agricultura de su país en medio del debate cada vez más encendido sobre el futuro de la Amazonia.

El pleito comenzó el lunes cuando la ministra Tereza Cristina Dias acusó a Bundchen de manchar la imagen del país en el extranjero. Durante una entrevista de radio, Dias calificó a la supermodelo como una “mala brasileña” por denunciar la deforestación y dijo que la modelo debería promover la agricultura y las industrias de Brasil.

La noche del miércoles Bundchen escribió una respuesta mesurada en la que decía que “anunciaría con gusto acciones positivas” que se emprendan para el desarrollo sostenible.

En su carta Bundchen dijo que le sorprendió la mención negativa sobre ella. Agregó que sus críticas, las cuales incluían una serie de tuits el año pasado, se basaban en la ciencia y provenían de “una ciudadana brasileña preocupada”.

Al mencionar un aumento de 13% en la deforestación en Brasil, Bundchen dijo que todos aquellos detrás de las ocupaciones ilegales de terreno eran los “malos brasileños”.

La discusión pública subraya la enorme atención internacional que se ha puesto sobre la cuenca del Amazonas y los temores de que la administración del presidente Jair Bolsonaro se encamine a reducir las protecciones ambientales.

Brasil es el hogar de la mayor parte de la Amazonia, selva tropical más grande del mundo, y es considerado una pieza clave para combatir el cambio climático. Pero Bolsonaro, un aliado cercano de la agroindustria brasileña, ha provocado la ira de los defensores ambientales del mundo por su visión acerca de la zona que considera debería ser menos regulada para permitir agricultura y otras industrias.

Bolsonaro ha hablado en contra de los reguladores ambientales que, dice, han creado una “industria de multas” y ha prometido que no le dará los indígenas de la región “un centímetro más” de tierra.

Durante la entrevista de radio la ministra de agricultura apodada “reina del veneno” por impulsar una legislación en el Congreso para relajar las reglas sobre el uso de pesticidas, respondió una pregunta sobre los “problemas de relaciones públicas” que han surgido por el activismo de la modelo.

“Es absurdo lo que hacen ahora con la imagen de Brasil”, respondió la ministra. “Por alguna razón salen y pintan una imagen de Brasil y sus industrias que no es real”.

“Lo siento Gisele Bundchen", agregó. "Deberías ser una embajadora y decir que tu país conserva, que tu país está en la vanguardia mundial de la conservación y no ir criticando a Brasil sin conocer los hechos”.

En su carta la modelo describe sus 12 años de activismo ambiental, los cuales que le valieron el título embajadora de buena voluntad del Programa de la ONU para el Medio Ambiente.

Agregó que ha visitado la Amazonia en varias ocasiones, ha aprendido sobre la realidad de la vasta selva tropical del norte de Brasil y ha colaborado con científicos, académicos, activistas y empresas en el tema del cambio climático.

Bundchen exhortó a Dias a usar tecnología y conocimiento científico en la agricultura brasileña para evitar una mayor deforestación que podría llevar a Brasil a pasar el “punto de no retorno”.