Por lo menos 890 personas murieron el mes pasado durante tres días de enfrentamientos entre aldeas en el occidente de la República Democrática del Congo, informó el miércoles la oficina de derechos humanos de la ONU.

La instancia consiguió la información gracias a “fuentes creíbles”, aseguró Michelle Bachelet, alta comisionada de la ONU para los derechos humanos.

Dijo que los agresores deberían ser enjuiciados por la “violencia estremecedora” que surgió entre las comunidades Banunu y Batende en la provincia Mai-Ndombe.

Su agencia dijo que ha iniciado una investigación junto con otras autoridades nacionales en el Congo.

La oficina de derechos humanos dijo el miércoles que también cientos de casas y edificios fueron incendiados o saqueados durante los actos violentos y que unas 16.000 personas buscaron refugio en la vecina República del Congo del otro lado del río Congo.

La violencia entre el 16 y 18 de diciembre fue días después de la elección presidencial en el país.