Los líderes de la Unión Europea rogaban al Reino Unido el miércoles que resolviera sus conflictos internos y elaborase un plan realista para su salida del bloque, cuando han pasado más de dos años desde que los británicos votaron por el Brexit, que debe consumarse en apenas 10 semanas.

Entre atónitos y desconcertados, los políticos europeos contemplaron cómo el Parlamento británico rechazaba el acuerdo para el Brexit logrado con la primera ministra Theresa May y le infligían a su gobierno una derrota histórica el martes por la noche.

Funcionarios de la UE dijeron inmediatamente que acelerarán los planes para afrontar una salida en desorden, con la perspectiva del caos que provocará en rutas, aeropuertos y la administración.

Tras el humillante revés que sufrió el gobierno de May, el negociador del Brexit para la UE, Michel Barnier, dijo por la madrugada que el bloque “teme más que nunca el riesgo” de una salida caótica.

Guy Verhofstadt, principal funcionario del Brexit en el Parlamento Europeo, dijo a la Associated Press que Gran Bretaña haría bien en afrontar la inminente salida como una crisis nacional que trasciende de lejos la política partidista.

“La única lección para ellos es que deben sentarse alrededor de una mesa, oposición y mayoría, para ver qué es lo que más conviene al interés nacional”, dijo Verhofstadt.

Lo que comenzó como una disputa interna del Partido Conservador condujo al referendo de junio de 2016 y se extendió hasta provocar una división enconada en la sociedad británica y el Parlamento.

Y a pesar de la urgencia y lo crucial que sería lograr una salida ordenada con un largo período de transición y una serie de medidas complementarias, las divisiones no dejan de aumentar.

“El Brexit es una desgracia para el pueblo británico y la UE. Nadie gana. Todos perdemos, el pueblo británico en particular”, dijo el presidente del gobierno español, Pedro Sánchez, en el parlamento en Estrasburgo.

En círculos de la UE se sospecha que Gran Bretaña, al dejar que pase el tiempo, espera obtener mayores concesiones de los 27 estados miembros. Pero hasta el momento se ha mantenido la unidad, y el miércoles todos y cada uno insistieron que seguiría así en las próximas semanas.

Barnier dijo que cualquier pacto futuro tendrá que incluir la aprobación del documento de salida.

“Pase lo que pase, la ratificación del acuerdo de salida es necesaria. Es una precondición”, explicó Barnier, añadiendo que una declaración política ofreció “posibles opciones” para futuras conversaciones.

El vicepresidente de la UE, Frans Timmermans, dio un consejo a los legisladores británicos: escuchen a sus ídolos musicales, y citó a los Rolling Stones: “No siempre consigues lo que quieres. Pero si lo intentas, a veces resulta que consigues lo que necesitas”.