La Comisión Nacional de Derechos Humanos consideró probado que agentes de seguridad del estado de Veracruz cometieron irregularidades en el caso del asesinato del periodista Pedro Tamayo en julio de 2016.

De acuerdo con datos de una recomendación emitida el martes, la policía no persiguió a los probables agresores y no atendió con rapidez al informador cuando todavía estaba solo herido de bala.

Tamayo fue baleado en su domicilio de la localidad de Tierra Blanca, en el estado oriental de Veracruz, y murió mientras recibía atención médica. Antes del homicidio había sido amenazado y por eso el estado le había puesto medidas de protección. Pero ese día no funcionaron.

Según la comisión, el equipo de policías responsable de su seguridad no acudió al domicilio de la víctima esa jornada y “tres elementos que se encontraban en las inmediaciones del lugar el día de los hechos omitieron perseguir a los probables responsables señalados por los testigos” como autores de los disparos que acabaron con la vida del comunicador.

Además, agentes de la fiscalía de Veracruz actuaron con dilación a la hora de investigar y omitieron acciones para el esclarecimiento del caso que involucraba a un funcionario municipal a quien testigos apuntaban como el autor material de los hechos, según la comisión.

Veracruz es una región azotada por la violencia del crimen organizado donde han proliferado los homicidios y las desapariciones. En muchas de ellas funcionarios y autoridades se han visto involucrados de forma directa o indirecta. Además es uno de los estados con mayor número de periodistas asesinados del país.

La recomendación de la Comisión pide a las autoridades estatales volver a investigar el caso de forma correcta y reparar a las víctimas.