La joven que huyó de Arabia Saudí denunciando abusos por parte de su familia dijo el martes que de ahora en adelante quiere trabajar en apoyo a la libertad de mujeres en el mundo.

Rahaf Mohammed rápidamente se adaptó a su vida en Canadá y dijo que cuando se enteró que le darían asilo, “el estrés que había sentido en la última semana desapareció”.

La joven de 18 años también se deshizo rápidamente de su pasado saudí y se quitó el apellido Alqunun de la familia que la desheredó.

En una presentación pública organizada por la agencia de refugiados de la ONU y un grupo de apoyo a inmigrantes, dijo a través de un intérprete que su prioridad es aprender inglés.

La mujer llegó a Canadá durante el fin de semana después de un tormentoso viaje desde su país de origen. Huyó de su familia cuando visitaba Kuwait y voló a Bangkok. Ahí se confinó en la habitación de un hotel en el aeropuerto para evitar ser deportada y tuiteó sobre su situación, lo que atrajo atención mundial y provocó que la agencia de refugiados de la ONU le buscara un hogar.

“Hoy y en los próximos años, trabajaré en apoyo a la libertad de las mujeres alrededor del mundo”, dijo. “La misma libertad que experimenté el primer día que llegué a Canadá”.

Su situación ha arrojado luz al tema de los derechos de las mujeres en Arabia Saudí, donde en años recientes a varias mujeres que han huido del abuso de sus familias les han negado asilo en el extranjero y las han devuelto a casa.

Rahaf Mohammed dijo que las mujeres en Arabia Saudí “no pueden ser independientes y necesitan aprobación de su tutor masculino para todo. Cualquier mujer que piense escapar, o escape, corre el riesgo de ser perseguida”.

Mario Calla, director ejecutivo de los Servicios Inmigratorios COSTI, una organización financiada por el gobierno que le ayuda con albergue temporal y una tarjeta de salud, dijo que se ha contratado a un guardia de seguridad debido a las amenazas contra ella en redes sociales. “Nos aseguramos que nunca esté sola”, dijo.