Un gran trozo del puente Tappan Zee cayó al río Hudson el martes tras una detonación que fascinó a los espectadores que no se presentaron a clases o al trabajo para ver el espectáculo.

A pesar de algunas demoras, los reunidos tenían sus cámaras listas cuando la explosión sacudió el piso y agitó los árboles. Un acre humo negro llenó el aire cuando la estructura cayó directo al río. Permaneció sumergida hasta la mitad y los restos serán rescatados y reciclados.

“Poder sentir la sacudida en tus piernas fue una locura”, dijo Kathleen Staab, quien observó como a un kilómetro (media milla) de distancia.

La estructura ya había sido reemplazada por el puente Gobernador Mario M. Cuomo, que une cubre la Carretera Interestatal 87 entre los condados Westchester y Rockland, a unos 50 kilómetros (30 millas) al norte de la ciudad de Nueva York, en uno de los puntos más anchos del río Hudson.

Catherine Easton, de 56 años, condujo con su novio desde Redding, Connecticut. “Vimos los primeros fuegos pirotécnicos juntos con el puente de fondo”, dijo. “Así que teníamos algo sentimental con el puente y queríamos decirle adiós”.

A pesar de la nostalgia, el puente Tappan Zee tenía sus desventajas. Fue inaugurado en 1955, pero en años recientes llegó a ser emblemático del deterioro de la infraestructura decadente de Estados Unidos.