China expresó el martes su “fuerte insatisfacción” con el primer ministro canadiense Justin Trudeau, quien criticó la sentencia de muerte a un canadiense condenado por contrabando de drogas en un juicio realizado a las apuradas.

Trudeau debería “respetar el estado de derecho, respetar la soberanía judicial de China, corregir errores y dejar de hacer declaraciones irresponsables”, dijo la vocera del ministerio del Exterior, Hua Chunying.

“Expresamos nuestra fuerte insatisfacción con esto”, dijo Hua en su conferencia de prensa diaria.

Las relaciones entre China y Canadá sufrieron un enfriamiento brusco desde que el país norteamericano arrestó a Meng Wanzhou, gerente financiera de la gran empresa de telecomunicaciones china Huawei, el 1 de diciembre por pedido de Estados Unidos.

La justicia estadounidense pidió la extradición de Meng para juzgarla por fraude, acusándola de mentir a los bancos acerca de los negocios de la empresa en Irán.

La corte provincial de Liaoning, en el noreste de China, anunció la pena de muerte para Robert Lloyd Schellenberg el lunes.

Schellenberg fue arrestado hace más de cuatro años y condenado a 15 años de cárcel en noviembre. La prensa china volvió a hablar de su caso tras el arresto de Meng. En pocas semanas, una corte de apelaciones anuló el fallo inicial por considerarlo indulgente y convocó al nuevo juicio con apenas cuatro días de preaviso.

La corte no dio indicios de una posible conmutación de la pena, pero según observadores, la suerte de Schellenberg probablemente formará parte de las negociaciones diplomáticas ante el reclamo chino de libertad de Meng.

Trudeau insinuó el lunes que China utilizaba su sistema judicial para presionar a Canadá por el arresto de Meng, hija del fundador de Huawei.

“Todos los países del mundo” deberían preocuparse porque Beijing emplea su sistema judicial de manera arbitraria”, dijo Trudeau.

“China ha optado por empezar a aplicar arbitrariamente una pena de muerte”, dijo Trudeau.