La justicia salvadoreña impuso prolongadas condenas a otros dos cabecillas de las temibles pandillas que agobian al país centroamericano.

Un tribunal condenó 161 años de prisión a uno de los líderes nacionales de la pandilla Mara Salvatrucha (MS-13), Geovany Rivera Sibrian, tras ser declarado culpable junto a otros 81 pandilleros involucrados en diferentes delitos ocurridos en la zona del Puerto de Acajutla, en el occidental municipio de Sonsonate, fronterizo con Guatemala, se informó el lunes.

La Fiscalía General de la Republica dijo que un juzgado de la ciudad de Santa Ana, 56 kilómetros al occidente de la capital, también condenó a 160 años de cárcel a otro cabecilla regional de la pandilla MS-13, que fue identificado como Sergio de Jesús Pérez, mientras que otros 80 deberán pagar condenas de entre 10 y 20 años. Los dos hombres solo deberán cumplir 75 años en prisión, el máximo establecido constitucionalmente.

Los pandilleros integraban el grupo conocido como “Fulton Locos Salvatruchos” y se les atribuye la comisión de numerosos delitos, incluyendo homicidios contra policías y civiles, así como extorsiones y tráfico de drogas. En el 2018, las pandillas asesinaron a 34 policías y 17 miembros de la fuerza armada, la mayoría de ellos cuando gozaban de licencia y visitaban a sus familiares.

El gobierno de Estados Unidos incluyó a la Mara Salvatrucha en su lista de organizaciones criminales internacionales en 2012.

En El Salvador, las maras o pandillas están integradas por más de 67.000 jóvenes y adultos. Se encuentran en barrios y comunidades populosas y según las autoridades están involucradas en el narcotráfico, la extorsión y el crimen organizado.