Las autoridades colombianas continuaban el lunes la búsqueda de los tres ocupantes de un helicóptero que transportaba dinero que fueron asaltados y secuestrados en el noreste del país.

El robo se produjo el sábado cuando desconocidos obligaron a aterrizar a la aeronave en un campo de fútbol a los tiros, la incineraron y se llevaron a los tres tripulantes.

No se dio a conocer el monto del dinero robado, pero según estimaciones de las autoridades superaría los 1.700 millones de pesos (aproximadamente unos 580.000 dólares).

Luis Fernando Niño, secretario de Víctimas y Conflicto del departamento de Norte de Santander -donde se produjo el robo y secuestro-, dijo el lunes a la radio local RCN que se están ofreciendo 100 millones de pesos (unos 35.000 dólares) por cualquier información sobre los secuestrados.

Agregó que hasta el momento no ha habido ningún contacto con los captores. “Esperamos que las tres personas secuestradas se encuentren bien y que muy pronto sean liberadas”, agregó Niño.

El funcionario señaló que en esa zona operan la guerrilla Ejército de Liberación Nacional, disidentes de las desaparecidas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y el Clan del Golfo, el principal cartel del narcotráfico colombiano.

“En este momento la zona donde fue incinerado el helicóptero y sus alrededores fue reforzada con miembros del ejército y la policía”, indicó.

El general Nicacio de Jesús Martínez, comandante del ejército colombiano señaló en rueda de prensa que se trata de un hecho terrorista y que han activado su cuerpo de inteligencia para dar con los autores de ese hecho.

A su vez, la policía rechazó en un comunicado ese acto e hizo un llamado a los grupos armados irregulares que tengan en su poder a los tripulantes del helicóptero que respeten la vida de esas personas y las liberen.

Martha García, familiar de uno de los tres secuestrados, formuló una exhortación similar. “Pedimos a las personas que los tienen capturados que les respeten sus vidas ya que estaban trabajando y que los liberen ya”, agregó.