Rusia endureció el lunes su posición en la disputa que mantiene con Japón sobre unas islas en el océano Pacífico, afirmando que cualquier negociación sobre el tema debe partir sobre la base de que son territorio ruso.

La fuerte advertencia del canciller ruso Serguei Lavrov surgió tras su reunión con su homólogo japonés Taro Kono y al parecer se trata de parte de las gestiones rusas por reducir las expectativas japonesas de un acuerdo inminente.

La declaración complica la situación del primer ministro japonés Shinzo Abe, quien tiene programado visitar Rusia en pocos días. Abe había expresado recientemente esperanzas de que este año se lograran avances significativos para resolver la disputa y mencionó la posibilidad de un inminente cambio en el estatus de las islas. Tales declaraciones enfurecieron a los rusos.

"La soberanía rusa sobre las islas no es tema a discutir, son parte del territorio de la Federación Rusa", declaró Lavrov a reporteros, señalando que la Carta de la ONU respalda la tesis de Moscú.

Al inicio de su reunión con Lavrov, Kono enfatizó que los dos países deben resolver la disputa para poder ampliar sus relaciones económicas.

Sin embargo, como reflejo de las agudas discrepancias en torno al tema, la delegación japonesa convocó a una conferencia separada para el lunes más tarde.

La Unión Soviética se apoderó de cuatro de las Islas Kuril en los últimos días de la Segunda Guerra Mundial. Japón dice que le pertenecen las islas, a las que llama Territorios del Norte. La disputa ha evitado que los dos países puedan firmar un tratado de paz.

Putin y Abe acordaron en noviembre agilizar negociaciones con base en una propuesta soviética de 1956 de devolver dos de las islas, pero la sombría advertencia de Lavrov apunta a que las expectativas japonesas de un acuerdo en el corto plazo eran prematuras.